Muchas empresas necesitan utilizar el inglés en su día a día, pero no siempre tienen un espacio donde poder practicarlo de forma real.
Entender correos o documentos suele ser posible. Lo que a menudo falta es soltura para participar en reuniones, explicar ideas con claridad o reaccionar con más naturalidad en situaciones de comunicación real.
Estas clases están pensadas para empresas y equipos que quieren mejorar su comunicación en inglés de forma práctica y adaptada a su trabajo.


Las sesiones se adaptan a las situaciones reales de cada empresa.
Podemos trabajar reuniones, presentaciones, llamadas, atención al cliente, entrevistas o cualquier otra situación profesional donde el inglés sea necesario.
El objetivo no es aprender inglés “de manual”, sino desarrollar herramientas para comunicarse de forma clara y natural tanto en reuniones y situaciones profesionales como en conversaciones más informales del día a día.
Eso significa que hay corrección y guía, pero siempre dentro de la conversación, sin interrumpir constantemente el ritmo de comunicación.
El objetivo es ayudar a ganar claridad, seguridad y naturalidad al hablar.
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La formación se realiza principalmente online y se organiza según las necesidades y dinámicas de cada empresa.
Los cursos están diseñados a medida para empresas de distintos sectores, desde restauración y turismo hasta exportación e industria.
Aunque cada programa es diferente, todos comparten la misma forma de trabajar: cercana, colaborativa y adaptada a las necesidades reales de cada empresa, siempre con grupos reducidos para que cada alumno tenga la oportunidad de hablar y participar activamente.
Además de las clases, cada alumno recibe:
Aunque la mayoría de la formación se realiza online, en algunos casos también puede organizarse formación presencial para empresas en Ribagorza y zonas cercanas.
Cada empresa utiliza el inglés de una forma diferente. Por eso, la formación no se organiza alrededor de cursos estándar, sino de objetivos concretos.
Algunas empresas necesitan mejorar la atención al cliente, otras preparar reuniones, desenvolverse con visitantes internacionales o ganar confianza en situaciones específicas de trabajo.
En lugar de adaptar a los participantes a un curso predefinido, la formación se diseña en función de las necesidades reales de cada equipo.
No existe una duración única válida para todas las empresas.
La duración dependerá de los objetivos, el nivel inicial de los participantes y la intensidad de la formación.
Tras una evaluación inicial, se propone un programa adaptado a las necesidades de la empresa, ya sea una formación puntual para trabajar aspectos concretos o un acompañamiento más continuado.
La formación puede adaptarse a participantes de diferentes niveles, desde personas que están retomando el inglés después de años sin utilizarlo hasta profesionales que trabajan habitualmente en este idioma.
Antes de comenzar, se realiza una evaluación inicial para conocer el punto de partida y los objetivos de cada participante.
Para garantizar una formación eficaz, es importante que los participantes compartan un nivel similar y objetivos compatibles. Esto permite que todos puedan participar activamente y aprovechar al máximo el tiempo de formación.
Tanto la formación individual como los grupos reducidos pueden ofrecer excelentes resultados. En ambos casos, el objetivo es maximizar el tiempo de práctica oral, la participación activa y el feedback personalizado, aspectos fundamentales para desarrollar la comunicación en inglés.
Sí. La formación se diseña en función de las situaciones en las que los participantes necesitan utilizar el inglés dentro de su actividad profesional.
Dependiendo de la empresa, esto puede incluir la atención a visitantes internacionales, la comunicación con clientes, la gestión de reservas, la explicación de servicios o actividades, la resolución de incidencias o cualquier otra situación habitual de trabajo.
Sin embargo, la comunicación profesional no se limita únicamente a tareas específicas. En muchos sectores, especialmente aquellos relacionados con el turismo y la atención al público, también es fundamental poder mantener conversaciones informales, generar confianza y hacer que los clientes se sientan cómodos y bien atendidos.
Por este motivo, la formación combina objetivos prácticos y situaciones reales con el desarrollo de la fluidez y la confianza necesarias para comunicarse con naturalidad.
Toda la formación es impartida personalmente por Sarah, quien diseña y coordina cada programa de formación.
Esto garantiza continuidad, comunicación directa y un conocimiento profundo de las necesidades de cada cliente a lo largo de todo el proceso.
Desde la evaluación inicial hasta las sesiones de formación, las empresas trabajan siempre con la misma persona, lo que permite adaptar la formación de forma más eficaz y responder con rapidez a cualquier necesidad que surja.
Además, al no existir intermediarios ni una red de profesores externos, las empresas saben exactamente quién impartirá la formación desde el primer día.
Sí.
La formación se realiza principalmente online, un formato que ofrece una gran flexibilidad y que permite desarrollar la comunicación oral de forma eficaz mediante clases en directo y feedback personalizado.
También es posible organizar formación presencial para empresas y organizaciones del territorio cuando las necesidades del proyecto lo requieren.
La modalidad más adecuada dependerá de los objetivos, la disponibilidad de los participantes y las características de cada programa de formación.